2 menores muertos por la Policía Nacional en retén de San Carlos.

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RECHAZO GENERAL CONTRA LA POLICÍA NACIONAL     

Trágica acción policial en San Carlos: ¿Error o abuso?

CARLOS ATENCIO

catencio@laestrella.com.pa

Un niño y una adolescente fallecieron por supuestos disparos de unidades policiales. Confirman que tres agentes están bajo investigación. Sociedad repudia la acción

 

 San Carlos
AUTO. Este es el vehículo donde viajaban los menores. El pequeño fue sepultado la tarde de este jueves. Foto: Erika Garrido | La Estrella

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2013-10-25 — 12:00:00 AMPANAMÁ. La muerte de un niño de dos años y de una menor de 15 años —a consecuencia de heridas de balas— en el distrito de San Carlos ha causado una serie de fuertes cuestionamientos a la Policía Nacional.

El hecho ocurrió frente a la estación policial, la tarde de este miércoles, dentro de un vehículo sedán de color rojo cuando nueve unidades policiales realizaban un retén.

Hasta la tarde de este miércoles, la información de lo sucedido ‘era confusa’, en palabras de la Policía Nacional. Ayer por la mañana, ante el dolor de los familiares de los menores y los reclamos de la sociedad civil, las autoridades convocaron a una conferencia de prensa.

El primero en hablar fue el fiscal Auxiliar Marcelino Aguilar, quien detalló algunos elementos del caso: ‘Que el auto donde viajaban las víctimas se dirigía hacia el interior, que el incidente se registró frente a la estación de San Carlos y murió el menor, a consecuencia de las heridas de bala’.

En el lugar de la tragedia Aguilar se encontró con Rafael Baloyes, jefe de la Dirección de Homicidios de Panamá Oeste. ‘Trasladamos a las unidades de la Policía hasta La Chorrera para tomarles las declaraciones’, declaró Aguilar.

Baloyes, quien estaba a la derecha de Aguilar en la conferencia de prensa, aseguró que tan pronto conoció del incidente se trasladó al sitio para que ningún indicio fuese alterado.

El funcionario señaló que tres unidades policiales — de la Unidad Sensitiva de la Policía Nacional— están en investigación y fueron trasladadas a la sede de la entidad de Ancón.

También dijo que le tomaron declaraciones a los otros agentes que presenciaron la tragedia.

Baloyes aseguró que en el auto en el que viajaban los menores en compañía de dos adultos no se encontró ningún elemento que representara peligro para la vida de las unidades policiales. Tampoco se encontró sustancias ilícitas, puesto que el vehículo fue revisado por la Fiscalía de Drogas.

¿Qué fue lo que motivó a las unidades a dispararle al sedán rojo?

Ante la ausencia de respuestas por parte de las autoridades —que aducen que vician el proceso si revelan el motivo del retén policial— el abogado Roniel Ortiz tiene dos hipótesis: que el incidente ocurrió por un error o por abuso policial.

Ortiz mencionó que la norma del estamento policial establece que la última acción de un agente es el uso del arma. ‘La regla también dice que no se puede disparar por la espalda’.

La tarea de las autoridades, según el abogado Ortiz, es practicar las pruebas de balística para conocer de cuál de las cuatro armas salieron los disparos que impactaron a los menores de edad.

RENDIR CUENTAS

El excomisionado de la Policía Mauricio Nelson comparte que las autoridades tienen que rendir cuentas a la sociedad de lo ocurrido este miércoles en San Carlos.

‘Si se comprueba negligencia o uso de arma inapropiado que lleve a formular cargos por homicidio culposo, esos servidores públicos deben se sancionados’, expone.

La muerte del menor y la adolescente de 15 años llevan a Nelson a preguntarse qué tipo de policía reclama la sociedad. Y enumera algunos de los requisitos: ‘Estar preparados, ser ciudadanos modelo, tener estabilidad emocional y tener los conocimientos que este trabajo demanda. Debemos exigir profesionales para que mañana no nos preguntemos qué hicimos mal’.

Nelson asegura que no quiere hacer un linchamiento de la entidad en la que prestó servicios hasta hace unos años, pero asegura que los directivos de la Policía Nacional desconocen cuántos agentes se requieren para brindarle seguridad a los 3. 5 millones de habitantes del país.

PEDIRÁN UN INFORME

Tras la muerte del menor y las heridas de la adolescente, Lilia Herrera, defensora del Pueblo, adelantó que rechaza cualquier posible abuso de autoridad o de fuerza por el ente de seguridad e indicó que solicitará un informe de lo sucedido a la Policía Nacional.

‘Vamos a dar seguimiento a las investigaciones sobre este lamentable hecho donde un menor de edad que apenas empezaba a vivir ha perdido la vida. Nosotros rechazamos cualquier posible uso de la fuerza, para eso existe un reglamento y se debe cumplir’, puntualizó Herrera.

FALTA TRANSPARENCIA

Por su parte, la exprocuradora Ana Matilde Gómez cuestiona la poca información del caso. ‘Lo que sabemos lo conocemos por los medios de comunicación. Debería haber ya un pronunciamiento del Ministerio Público porque la Policía Nacional no puede ser la fuente única’.

En tanto, el médico Mauro Zúñiga dice que la muerte de este menor nos debe obligar a exigir que los miembros del ejército y de la Policía sean procesados por las mismas instituciones a las que somos sometidos todos los panameños.

‘ESTO NO ES UN RELAJO’

Julio Moltó, director de la Policía Nacional, expresó que se hizo entrega de las armas y la entidad brindará toda la información a la investigación que adelanta el Ministerio Público. ‘Las tres unidades están en funciones administrativas. Sería irresponsable de mi parte emitir más criterios. Le toca a las autoridades determinar si se cumplió con el protocolo’, afirmó.

Moltó manifestó que los agentes estaban haciendo un seguimiento a un auto que tenía las características del auto en el que viajaban las víctimas. ‘No puedo emitir criterios ni contar historias. Lo menos que podemos hacer es dar la cara’.

 

 

La prensa 7 julio 2014

Panorama

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Menores fallecidos en San Carlos

Policías falla en protocolo de salvaguardar la escena en caso de San Carlos

La Fiscalía solicitó al Órgano Judicial que se investigue a un comisionado y un mayor, por no salvaguardar la escena de un delito.

Elio Núñez

elio.nunez@prensa.com

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San Carlos menor

CONFUSIÓN. El vehículo Yaris rojo de la familia hindú fue confundido por los policías, que se encontraban en un operativo antidrogas. LA PRENSA/Archivo.

07/07/2014 – Los agentes policiales que dispararon contra un vehículo donde viajaba una familia hindú, y que terminó con la muerte de dos menores el pasado 23 de octubre, en San Carlos, no cumplieron los protocolos adecuados, afirmó el fiscal tercero superior, Sofanor Espinosa, en las conclusiones de la investigación del caso.

Ese día fallecieron a tiros los menores Ishan Bhikhu Ahir y Twinkal Sureshbhai Ahir, cuando se dirigían a un hotel en la provincia de Coclé.

Espinosa remitió la vista fiscal al Órgano Judicial el pasado 23 de mayo, solicitando juicio para el teniente Alexander Rosales por el delito de homicidio y un sobreseimiento provisional a favor de la agente Adelina Pérez.

Concluye que Pérez, a pesar de desenfundar su arma de reglamento, no hizo ninguna detonación y que su actuación se circunscribió a vigilar el vehículo que pretendían someter a revisión, por lo que considera que debe ser sobreseída provisionalmente.

Además, solicitó al Órgano Judicial que se investiguen, por falso testimonio, a los agentes policiales José Javier Rodríguez Escobar, George González Tejedor, Jhonny Samuel Concepción Rodríguez y Edson Daniel González Vázquez, quienes manifestaron haber visto disparar a la agente Pérez, lo que quedó descartado con el peritaje balístico realizado por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

Igualmente, considera que el jefe de la subestación de San Carlos, Baldomiro Montenegro, y el comisionado de esa zona, Domingo Espitía, deben ser investigados a nivel administrativo, por no seguir los protocolos para salvaguardar una escena de un delito y manipular armas de posibles involucrados sin haber esperado al personal idóneo para ello.

Manifiesta que Rosales actuó con dolo, ya que accionó su arma en repetidas ocasiones sobre los ocupantes del vehículo que pretendían detener para investigación. Agrega que su comportamiento se advierte como voluntario, con intimidación, ya que él portaba un instrumento letal que conoce perfectamente por ser policía y portarlo a diario, y aún así la accionó sobre los ocupantes del automóvil.

Considera que había elementos suficientes para solicitar causa criminal, por los señalamientos directos que determinan a Rosales como causante de la muerte de los menores, sin que hubiese indicio de que actuó bajo una causa justificada.

El trágico paseo

Bhikhubhai Ishverbhahi Ahir, padre de uno de los menores, conducía el vehículo Toyota modelo Yaris, color rojo en horas del mediodía, rumbo a la provincia de Coclé junto a sus familiares.

En el carro viajaban su esposa Hinubahen Ahir y sus hijos Vrutika Kumari Ahir e Ishan Ahir Ahir, además de su sobrina Twinkal Sureshbhai Ahir y su prima Hinal Ahir, tras de él iban cuatro autos más con amistades.

Ahir padre dijo a las autoridades que en San Carlos fueron abordados por agentes policiales que estaban de civil y sin ninguna identificación. Se trataba de Alexander Rosales Soto y la agente Adelina Pérez Jordán, quienes dirigían la operación antidrogas denominada “Amanecer”, cuyo objetivo era dar con un cargamento de drogas que iba hacia la provincia de Chiriquí.

En esta operación, las unidades antidrogas le daban seguimiento a un vehículo Kia Río color rojo, un auto taxi color amarillo y un Toyota Yaris Advance rojo. En uno de ellos, según la información que tenían, iban los supuestos narcotraficantes. El automóvil de la familia hindú fue confundido por los policías debido a su color y a que estuvo en lugares donde se encontraban los otros vehículos objeto del seguimiento.

Rosales declaró ante la Fiscalía que en el retén que se hizo para detener a los delincuentes se ordenó al conductor del vehículo rojo que se estacionara, y que al llegar la agente Pérez al auto, el conductor acelera y la agente cae. Dijo Rosales que disparó al automóvil de los hindúes cuando vio que Pérez cayó, pensando que le habían disparado, y que igualmente lo hicieron las otras unidades que se encontraban en la operación.

La agente Adelina Pérez manifestó que nunca disparó su arma. “Yo no disparé, jamás disparé”, expresó. Dijo que una vez cayó al suelo, escuchó las detonaciones, se incorporó y corrió hacia el auto rojo.

Abrió la puerta trasera del auto, apuntó y dijo “policía”, escuchó gritos dentro, vio menores y bajó su arma. “La niña estaba gritando y tapándose los oídos, les dije que se calmaran y pedí una ambulancia”, destacó.

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