Adolfo Chichi de Obarrio – Exsecretario privado de Martinelli, señalado por presunta trama de coimas

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Exsecretario privado de Martinelli, señalado por presunta trama de coimas

Según el testigo, Rafael Guardia Jaén cobraba por adelantado coimas de 10% o 15% una vez las empresas recibían del PAN pagos adelantados por los servicios u obras contratadas.

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Un testigo protegido del Ministerio Público dio declaraciones hoy, lunes 17 de noviembre, a Telemetro, entre las que destacan las fortunas amasadas por exdirectores del Programa de Ayuda Nacional (PAN), Giacomo Tamburrelli y Rafael Guardia Jaén, en complicidad con el que fuera el secretario privado del expresidente Ricardo Martinelli, Adolfo Chichi de Obarrio.

La identidad del testigo fue protegida, pero éste declaró que las compras ficticias en el PAN sumaron, al menos, entre 600 y 700 millones de dólares, solo entre enero y abril de 2014, hechos que deberán ser investigados por los fiscales anticorrupción, que ya están en posesión, desde hace tres días, de la información brindada al medio por el testigo.

Aseguró que el exdirector del PAN Giacomo Tamburrelli (2009-2012) amasó una fortuna de no menos de 100 millones de dólares, mientras que a su reemplazo, Rafael Guardia Jaén (2012-2014), le calculó la suya en unos 30 millones de dólares, después de vivir en Las Praderas de San Antonio, con el negocio de las chivas parranderas.

Según el testigo, Guardia Jaén cobraba por adelantado coimas de 10% o 15%, una vez las empresas recibían del PAN pagos adelantados por los servicios u obras contratadas. Recibida la coima, describió el testigo, estas se direccionaban a la Presidencia de la República, a la oficina del secretario privado del ex presidente Martinelli, Adolfo Chichi de Obarrio, quien se encargaba de recibir el efectivo y de repartirlo, incluyendo la tajada para Guardia Jaén, y el resto para “ellos”, precisó la fuente.

Todo, precisó la fuente, era consultado por Guardia Jaén a Chichi de Obarrio, un joven que entró a la Presidencia de la República con 28 años de edad y que de la noche a la mañana cambió su modesto estilo de vida por lujos y cuantiosos derroches, entre ellos, una costosa boda en el Trump Ocean Club el año pasado ( ver fotografías).

Uno de los negocios más jugosos del PAN era la compra de comida en bolsas, en las que Guardia Jaén habría gastado unos 55 millones de dólares a cambio de más de 2 millones de bolsas, muchas de ellas utilizadas en la campaña de los candidatos del otrora oficialista Cambio Democrático (CD).

De acuerdo con el testigo, el empresario penonomeño Juan Carlos Marciaga “era socio de Chichi en [negocio de] las bolsas de comida… Él [Marciaga] llegaba con facturas, ‘vengo de Presidencia’… No había menos de 10 mil bolsas de comida máximo por orden de compra”, relató el denunciante.

“La mayoría de estas bolsas en verdad nunca llegaron al depósito del PAN. Obligaban a las personas a firmar recibido y el dueño de las bolsas tenía que reportar a Chichi. Muchas de ellas no se entregan, pero sí se cobraban. En bolsas [con comida] en el mes de abril y marzo [de 2014, se gastaron] como 3 millones de dólares”, reveló el testigo.

El empresario Gaby Btesh –señalado como miembro del exclusivo círculo cero de Ricardo Martinelli– también ha salido a relucir en los negociados del PAN. El testigo mencionó que Btesh facturaba al PAN vuelos en empresas de transporte aéreo por los que cobraba entre 2 mil y 3 mil dólares la hora de vuelo, el doble o triple de la tarifa de mercado.

Pero eso era parte de sus negocios, ya que según el testigo protegido, Btesh también le vendió al PAN numerosos artículos con enormes sobrecostos, incluso productos que el PAN no solicitaba, ello sin contar que el empresario alquilaba depósitos al PAN.

Había “torcederas de brazos” si no se hacía algo o despidos y perseguían a los funcionarios. “Todo se manejó siempre con este ambiente de miedo, de amenazas y de terror por parte de Chichi de Obarrio”, apuntó la fuente.

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INVESTIGACIÓN POR PECULADO Y CORRUPCIÓN

Rafael Guardia: ‘Mi jefe era el señor De Obarrio’

En su indagatoria, Rafael Guardia Jaén asegura que en el PAN, el mandamás era Chichi De Obarrio, ex secretario privado de Ricardo Martinelli.

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Adolfo Chichi De Obarrio, ese joven que gastó una fortuna en su ostentosa boda en el Trump Ocean Club a principios de 2013, llegó a la Presidencia de la República en 2009 como secretario privado del mandatario Ricardo Martinelli.

A partir de entonces, su estilo de vida pasó de ser el de un funcionario al de un millonario… en tan solo cinco años.

Y aunque sus funciones en papel eran el de un asistente, en la práctica era el jefe de una institución que manejó, de acuerdo con las últimas cifras, miles de millones de dólares: ElPrograma de Ayuda Nacional (PAN), cuyos dos exdirectores –Giacomo Tamburrelli y Rafael Guardia Jaén– son objeto de una investigación. Ambos apuntaron su dedo índice hacia Chichi De Obarrio –y Ricardo Martinelli– cuando respondían preguntas sobre quién tomaba las decisiones en el PAN.

Guardia Jaén, en la ampliación de su indagatoria de la semana pasada –cuando decidió cooperar y decir todo lo que sabía de los negociados en el PAN– dejó mal parado a De Obarrio cuando, al contestar la primera pregunta, dejó claro que los proveedores de esta institución no eran elegidos por él, sino que “seguía instrucciones del señor Chichi De Obarrio”.

De Obarrio pertenece a un pequeño grupo de jóvenes que se podría decir que son parte de un “círculo cero” de los hijos del expresidente Martinelli (Ricardo Rica Martinelli Linares y Luis Enrique Martinelli Linares). Varios de ellos ocuparon cargos en el servicio exterior panameño o en instituciones del Estado, donde también se registraron escándalos.

La influencia de De Obarrio fue notoria. Prueba de ello es que Guardia Jaén contó a la fiscalía que él llegó a ser director del PAN porque fue recomendado “con ayuda del señor Chichi De Obarrio, quien, a su vez, me recomendó con el Presidente para que asumiera dicha posición y ya por esta situación yo seguía sus instrucciones”.

Guardia Jaén dijo que conoció a De Obarrio en 2008, en la campaña política en la que él corrió, sin éxito, para ser diputado, cargo que le habría quedado pequeño a juzgar por el volumen de sus negocios en el PAN, que le permitió amasar una fortuna en efectivo, bienes e inmuebles que suman decenas de millones de dólares.

EL JEFE y EL ‘INSTRUMENTO’

Si bien el PAN contaba con una junta directiva que formalmente debía autorizar todas las compras superiores a los 300 mil dólares, en la práctica, fueron pocos los contratos adjudicados por esa vía. La mayoría de las veces, las compras eran fraccionadas y, de esta forma, centenares de millones de dólares eran manejados con total discreción entre Martinelli, De Obarrio y Guardia Jaén, de acuerdo a lo que se desprende de las indagatorias de este último y de las que ha hecho Giacomo Tamburrelli.

Según Guardia Jaén, su superior jerárquico era el ministro de la Presidencia, pero en la práctica, su autoridad “era casi nula, porque él no manejaba la institución. Esta era dirigida por [De] Obarrio porque del que yo recibía instrucciones directas era de Adolfo De Obarrio, no del Ministro [pues] nunca le comenté nada a este último porque eran instrucciones de la Presidencia” (ver facsímil).

El método para administrar el PAN era muy abreviado comparado con los procesos estándares del Estado. De acuerdo con Guardia Jaén, “yo solo recibía instrucciones de dos personas para casos específicos para este tipo de programas [compra de granos]: del señor Presidente y del señor De Obarrio. La modalidad era que Chichi De Obarrio me llamaba, me pasaba al Presidente y este me decía: ‘Haz lo que te dice Chichi De Obarrio”. Así de simple.

“Yo en el PAN era un instrumento, porque todas las decisiones que se tomaban tenían que ser o venir de Chichi De Obarrio”.

Rafael Guardia JaénExdirector del Pograma de Ayuda Nacional

Las instrucciones entonces eran transmitidas vía telefónica o por métodos más pragmáticos y menos convencionales, como los chats. “Yo en el PAN era un instrumento porque todas las decisiones que se tomaban tenían que ser o venir de Chichi De Obarrio […] o sea que mi jefe era el señor De Obarrio”.

Pero no todas las decisiones las tomaba “el señor De Obarrio”. Guardia Jaén también recibía órdenes directas de Martinelli. Cuando la fiscalía le preguntó si en alguna ocasión el “señor presidente” tuvo comunicación personal con él sobre adjudicaciones a proveedores, Guardia Jaén fue categórico: “Sí, en su despacho me indicaba en varias ocasiones a quién tenía que adjudicar ciertos actos”.

¿Y cuáles eran las razones para elegir esta u otra empresa? Guardia Jaén dice no saberlo, pero mencionó a los que sí parecen saberlo: “Simplemente era una instrucción directa, es a fulano de tal [de] esta empresa de los granos, quien la manejaba prácticamente con el jefe de compra del 99 y con familiares del Presidente”. Se refería a Roberto Brin –primo de Marta Linares Brin de Martinelli, esposa del expresidente– y a Mario Martinelli, respectivamente, revela luego a lo largo de su indagatoria sobre la compra-venta de arroz y menestras en el PAN.

Mario Martinelli es hermano del exgobernante. Lidera la Central Azucarero La Victoria, S.A., que opera en Santa María (Santiago de Veraguas), empresa que, en la víspera del final del período presidencial de Ricardo Martinelli, recibió el aval de la Autoridad Nacional del Ambiente para construir una planta de etanol, que en aquel momento era obligatorio su consumo en el combustible que se vendía en Panamá.

Aunque era evidente que había confianza, la lealtad era puesta a prueba. “Semanalmente yo tenía que presentar informes para demostrar que yo no adjudicara a mi propia voluntad cualquier tipo de adjudicación”, narró Guardia Jaén. O sea, tácitamente este funcionario tenía prohibido hacer “negocios propios”.

Claro que estos servicios extracurriculares tenían un precio: el 10% del monto de la mayoría de las operaciones que cerraba en el PAN, admitió, coimas que el exfuncionario llamó todo el tiempo “comisiones” o “beneficios”.

EL NEGOCIO DEL HAMBRE

En la compra de granos, Chichi De Obarrio intervino directamente, pues le daba instrucciones a Guardia Jaén, señaló el imputado.

“Él [Chichi De Obarrio] me llamaba y me decía que el proyecto de granos del Meduca [Ministerio de Educación], la solicitud venía del Meduca… pero la ministra [Lucy Molinar] no tenía nada que ver con ello, y solamente me facilitaba el nombre de las escuelas a la que yo tenía que repartir… Cabe señalar que este proyecto reemplazó al de la comida deshidratada”.

Por este “proyecto”, específicamente, Guardia Jaén cobraba una “comisión” del 5% A su vez, él repartía parte de lo “ganado” a otros funcionarios del PAN, como Abraham Williams, “una de mis manos derecha”, describió.

¿Cuál era el papel del jefe de compras del Súper 99 con los proveedores de granos?, preguntó la fiscal.

El acusado dijo que las proveedoras de granos eran un grupo de empresas cuyo “intermediario” era justamente Roberto Brin, contó Guardia Jaén. “Era el que organizaba las empresas con los dignatarios de las mismas empresas a las que se les asignaba estos actos”.

Brin iba al despacho de Guardia Jaén a preguntarle sobre los contratos refrendados o si habían llegado los pagos, cada uno por más de 4 millones de dólares.

La Prensa intentó comunicarse con Brin a fin de que brindara su versión, pero ignoró los mensajes enviados a su celular. Tampoco fue posible localizar a Mario Martinelli.

El PAN compraba los granos a precios exorbitantes. Por ejemplo, por el arroz importado –que costaba incluso menos que el nacional– se llegó a pagar más de 80 dólares el quintal, cuando el local se cotizaba en unos 20 dólares el quintal.

Las implicaciones para De Obarrio y los otros mencionados en las revelaciones que ha hecho Guardia Jaén están por saberse.

Para quien los ha delatado, las consecuencias parecen claras: “Para mí ha sido muy difícil [tomar] esta decisión de cooperación con el Ministerio Público, porque estoy seguro de que está en juego mi vida y la de mi familia, porque ya en el día de hoy [23 de enero] mi señora ya ha recibido llamadas y solicito a la honorable fiscal que se me brinde protección para salvaguardar la vida e integridad de mi familia y mía”.

Con información de Santiago Cumbrera

 

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